domingo, 18 de abril de 2010

En busca de la "Hora Mágica"

Hay un momento del día en el que la luz pinta las cosas de un modo especial. No se trata de un momento en el que se suscitan actos o trucos de magia propiamente dichos, aunque por la belleza de los colores que se aprecian en el cielo parecería estar ante un gran acto de ilusionismo.
La "hora mágica", comprende desde los minutos previos a la puesta del sol hasta un pequeño lapso de tiempo después que el sol se ha ocultado en el horizonte.
Filmar en este lapso de tiempo supone osadía y paciencia; se debe de rodar con rapidez y manejar la cámara con mucha intuición y seguridad, buscando siempre ese último rayo de luz que se impregne en la película.
Dependiendo de cuan despejado o nublado se encuentre el cielo, los tipos de nubes que se hallan formado, el lugar desde donde se realiza la toma o el instante en que se empieza a rodar, se podrán capturar a través del lente diversos tonos y colores que van desde el amarillo, naranja, rojo, al celeste, púrpura, verde o azul.
Una de las películas que tiene un tratamiento muy interesante de la "hora mágica", llamada también "hora azul", es "Days of Heaven" de Terrence Malick. La cinta fue fotografiada en 1978 por el director de fotografía español Néstor Almendros, un artista que trabajó con realizadores como Eric Rohmer, Francois Truffaut o Martin Scorsese.
Leyendo la autobiografía de Almendros, "Días de una cámara" (1980), encontré un pasaje que grafica muy bien como fue el estilo de trabajo en la cinta: "La luz era realmente muy bella, pero teníamos poco tiempo para filmar escenas en ocaciones largas. Nos preparábamos todo el día con los actores y la cámara; al llegar el momento preciso tras la puesta de sol, había que rodar con rapidez, vertiginosamente, sin perder un momento. La luz durante esos minutos es mágica, porque no se sabe de dónde viene, no se ve el sol, pero el cielo puede ser limpio, sin nubes, y el azul de la atmósfera sufre mutaciones extrañas."
El rodaje durante la "hora mágica" en "Días de Cielo" estuvo plenamente justificado ya que los protagonistas Richard Gere y Brooke Adams interpretaban a campesinos norteamericanos de inicios del siglo XX que, como se sabe, trabajaban de sol a sol en los vastos campos de trigo.
Las cualidades lumínicas de la "hora mágica" pueden darle a una escena en exteriores o en interiores un aspecto especial, cautivador, seduciendo a los más exigentes espectadores a ingresar en mundos donde la luz natural hace que lo simple se vea extraordinario.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

podria considerarse una hora magica el amancer? desde minutos antes del aclarecer hasta los momentos en que el sol ya ha salido totalmente?

existe alguna pelicula que utilizado este recurso? asi como lo hace la peli antes mencionada del atardecer... :S

Marco dijo...

Oe ya ps dibos! cuando pa grabar tu guion!